- Circuito cerrado: recirculan el agua y gastan muy poco.
- Colócala donde puedas oírla: entrada o zona de estar, nunca el dormitorio.
- Comprueba en la ficha si es apta para exterior antes de sacarla al jardín.
Pocas cosas cambian un espacio como el sonido del agua. Una fuente aporta un murmullo constante que relaja, enmascara el ruido de fondo y convierte un patio o un recibidor en un rincón de retiro. Además es un elemento decorativo con mucha presencia: bien colocada, se lleva todas las miradas.
Interior o exterior: elige bien
No todas las fuentes sirven para todo. Las de interior suelen ser piezas más pequeñas, pensadas para una consola o una mesa; las de jardín y exterior usan materiales que aguantan humedad y sol. Antes de comprar, mira en la sección de jardín y exteriores si la pieza es apta para intemperie.
Feng shui: dónde y por qué
En el feng shui, el agua simboliza la riqueza y el flujo de energía. La recomendación clásica: colócala cerca de la entrada o en una zona de estar, con el agua moviéndose hacia dentro de la casa (la abundancia que entra, no la que se va). Se desaconseja en el dormitorio, donde el movimiento del agua puede restar descanso.
Una fuente combina de maravilla con un Buddha y algo de verde alrededor: agua, piedra y planta es la tríada que crea un rincón de calma instantáneo.
Cuidados básicos
Reponer el agua evaporada cada pocos días, limpiar la bomba de vez en cuando para que no se atasque con la cal, y vaciarla si va a estar mucho tiempo parada. Con eso, una buena fuente dura años regalando sonido.