- Entrada despejada, limpia y con luz: es lo primero que se "respira".
- Una figura de bienvenida (Ganesha, Buda, elefante) mirando hacia dentro.
- Espejo a un lado (no frente a la puerta) y una planta sana.
En el feng shui, la entrada es la "boca del chi": el lugar por donde la energía entra en casa. No hace falta creer en nada para aprovechar la idea, porque coincide con el sentido común decorativo: la entrada es lo primero que ves al llegar y lo primero que ve quien te visita. Cuidarla cambia la sensación de toda la casa. Te contamos cómo, con piezas de nuestra colección.
1. Despeja y da luz
Antes que decorar, quita: zapatos amontonados, publicidad, cables. Una entrada ordenada y bien iluminada (luz cálida, nunca fría) ya transmite calma. Si es oscura, un punto de luz o una vela marcan la diferencia.
2. La figura de bienvenida
Coloca una pieza que dé la bienvenida y "abra el camino". El Ganesha es el clásico para la entrada —removedor de obstáculos—, pero también funcionan un Buda de la protección (con la palma al frente) o un elefante con la trompa hacia arriba, símbolo de buena suerte. Que mire hacia el interior, no hacia la puerta. Te ayudamos a elegir en deidades y su significado.
3. Espejo, planta y aroma
Un espejo a un lado (nunca justo enfrente de la puerta) amplía y aporta luz. Una planta sana de hoja redondeada suma vitalidad. Y un toque de incienso o un mikado convierte el recibidor en una bienvenida también para el olfato.
La regla de oro: menos es más. Una figura bien elegida, una luz cálida y una planta transmiten más que un recibidor lleno. Si tienes patio o porche, lleva la idea fuera con la guía de decorar el jardín con figuras, piedra y agua.